Reparación de hormigón armado

El hormigón armado es uno de los materiales más utilizados en edificación y obra civil, pero no es inmune al paso del tiempo ni a las condiciones de servicio. Diferentes factores pueden degradar el recubrimiento y las armaduras, generando fisuras, desprendimientos y pérdida de sección resistente.

Información general

Factores que degradan el hormigón estructural

El hormigón puede perder su capacidad resistente y su durabilidad por múltiples factores ambientales, mecánicos o constructivos. Entre los más habituales se encuentran:

  • Carbonatación del hormigón y desprotección de armaduras
  • Presencia de cloruros y procesos de corrosión
  • Ciclos de hielo–deshielo y fatiga térmica
  • Ambientes agresivos o exposición química
  • Sobrecargas o cambios en las condiciones de uso
  • Defectos de ejecución o pérdida de recubrimiento

Cuando estos procesos avanzan, aparecen fisuras, desprendimientos, corrosión de armaduras y pérdida de sección, comprometiendo el comportamiento del elemento.

La reparación estructural tiene como objetivo recuperar la capacidad de trabajo del elemento, proteger sus armaduras y restablecer su durabilidad, evitando que el deterioro continúe evolucionando.

Reparación estructural de hormigón

La solución

Reparación estructural de hormigón

Intervenimos en elementos de hormigón dañados por corrosión, agresividad ambiental, sobrecargas o defectos de ejecución, recuperando la sección resistente y la durabilidad de la estructura.

Sella el paso del agua

Recuperación

Restituimos el hormigón dañado para que la estructura recupere su capacidad.

Rellena huecos

Protección

Trabajamos sobre las armaduras para resistir condiciones futuras.

Barrera flexible

Compatibilidad

Diseñamos la solución que se integra con el soporte existente y garantiza durabilidad.

Reparación de hormigón armado

Cuándo es necesario

Patologías estructurales habituales en el hormigón armado

  • Pérdida de recubrimiento y exposición de armaduras, acompañada de óxido, hinchamientos y desprendimientos de hormigón (corrosión de armaduras).
  • Fisuras longitudinales o transversales asociadas a corrosión, retracción, movimientos diferenciales o sobrecargas.
  • Desconchados, nidos y zonas de hormigón mal compactado que reducen la sección eficaz o dejan las armaduras sin protección adecuada.
  • Erosión superficial en estructuras sometidas a abrasión, impacto de sólidos o acción del agua (obras hidráulicas, entornos portuarios, tráfico intenso).
  • Degradación localizada por ataques químicos (sulfatos, cloruros, ambientes industriales o marinos) que afectan al recubrimiento y a la matriz cementicia.

Ventajas de este sistema

Beneficios de nuestro enfoque integral

  • Recuperación completa del comportamiento estructural: no parcheamos, sino que restituimos la capacidad resistente y la durabilidad.

  • Protección frente a la corrosión: armaduras pasivadas y protegidas para evitar nuevas degradaciones.

  • Compatibilidad con el soporte existente: selección de morteros y recubrimientos que respetan módulos elásticos y adherencia.

  • Reducción de intervenciones futuras: al tratar la causa del deterioro, minimizamos la aparición de nuevas patologías.

  • Adaptable a cualquier tipo de estructura: desde edificación y aparcamientos hasta puentes, viaductos y obras hidráulicas.

  • Integración con otros tratamientos: coordinamos con impermeabilización, refuerzos con fibra de carbono y soluciones específicas de refuerzo singular.

  • Durabilidad garantizada: sistemas diseñados para soportar ciclos ambientales, químicos y mecánicos de largo plazo.

Reparación de hormigón armado

Materiales disponibles

Sistemas y materiales empleados en la reparación estructural

Morteros de tipo R3 y R4 (según normativa aplicable), con alta resistencia, buena adherencia al soporte y módulos elásticos adecuados, para reconstrucción de secciones en vigas, pilares, losas, nudos y elementos de contención.
Morteros de reparación cosmética y de regularización que permiten dejar la superficie con la geometría adecuada para recubrimientos posteriores o para la aplicación de otros sistemas de refuerzo.
Productos específicos para la limpieza, pasivación y protección de armaduras corroídas, restaurando una superficie de acero adecuada y generando una capa protectora compatible con los morteros de reparación.
Sistemas de puente de unión entre el hormigón existente y los morteros de reparación cuando las características del soporte o del mortero lo requieren, asegurando la transferencia de esfuerzos.
Revestimientos de protección frente a carbonatación, cloruros, ciclos hielo–deshielo o ambientes químicos agresivos, aplicados sobre el hormigón reparado para prolongar la vida útil de la intervención.

En función de la tipología del túnel, del revestimiento existente y de las patologías detectadas, utilizamos distintas técnicas y sistemas. En muchas ocasiones, estas soluciones se combinan con tratamientos de inyección en el propio revestimiento o en el terreno circundante para atacar la filtración desde su origen.

Aplicaciones habituales

Ámbitos de aplicación de la reparación estructural

Edificación

Edificación residencial, terciaria e industrial

Vigas, pilares, forjados, balcones y voladizos con recubrimientos degradados, fisuras y zonas con pérdida de sección por corrosión o defectos de ejecución.
Parkings

Aparcamientos y forjados expuestos

Losas y vigas sometidas a humedades, sales de deshielo, gases de escape y variaciones térmicas que aceleran la degradación del hormigón y de las armaduras.
Presas, balsas y canales

Puentes y viaductos

Tableros, vigas, pilas y estribos afectados por ambiente exterior, agua de escorrentía, cloruros de sales de deshielo o ambientes marinos, con necesidad de recuperación de recubrimientos y protección adicional.
Depósitos, piscinas y estructuras de agua

Obras hidráulicas y estructuras en contacto con agua

Paramentos de presas, canales, depósitos y obras de desagüe con erosión, cavitación o degradación por ataque químico y ciclos de saturación–secado.
Túneles y galerías

Túneles, galerías y contenciones

Revestimientos de túneles, galerías técnicas, muros de contención y pantallas donde la acción combinada del terreno, el agua y las cargas genera desprendimientos, fisuración y pérdida de recubrimiento.

FAQS

Dudas frecuentes sobre reparación estructurales

Es una intervención para restituir, en la medida de lo posible, el funcionamiento original del elemento. Para lograrlo es imprescindible intervenir con criterios técnicos claros, garantizando la compatibilidad entre materiales, la correcta preparación del soporte y el respeto por la forma de trabajar de la estructura.
La armadura corroída o expuesta se limpia cuidadosamente mediante técnicas mecánicas o químicas para eliminar óxido y restos de hormigón degradado.

A continuación, se aplica un tratamiento de pasivación, creando una capa protectora que impide la corrosión futura.

Finalmente, se cubre con morteros estructurales compatibles que garantizan la adherencia al soporte y la recuperación de la sección del elemento, preservando la durabilidad de la estructura.

La reparación convencional utiliza morteros estructurales para restaurar secciones dañadas y proteger armaduras, adecuada para la mayoría de patologías comunes.

Los refuerzos con FRP (fibra de carbono, vidrio o aramida) se emplean cuando se requiere incrementar la capacidad resistente o mejorar el comportamiento estructural sin aumentar sección. Permiten reforzar vigas, losas o pilares en obras singulares, históricas o con cargas especiales, con un impacto mínimo en el uso del espacio. En muchos casos, estas técnicas se integran con la reparación tradicional para una solución completa.

Depende del tipo de intervención y del acceso a los elementos afectados.

En estructuras como edificación, aparcamientos o puentes, muchas reparaciones se pueden ejecutar de forma parcial, por fases o con acceso restringido, minimizando la afectación al uso habitual.

En obras singulares o en zonas críticas, puede ser necesario programar cortes temporales o desvíos, pero siempre se planifica para reducir al mínimo el impacto sobre la actividad o la circulación.

La compatibilidad se garantiza mediante la selección de morteros estructurales, puentes de unión y recubrimientos que respetan el módulo elástico, la adherencia y la dilatación del hormigón existente.

Antes de aplicar los materiales, se realiza un diagnóstico del soporte, evaluando la carbonatación, la humedad y el estado de las armaduras.

Esto evita fisuras, desprendimientos o incompatibilidades químicas y asegura que la intervención se integre de manera duradera con la estructura original.

  1. Inspección y diagnóstico de la patología: Inspección visual y, cuando procede, apoyo en ensayos (esclerometría, extracción de testigos, medición de recubrimientos, potencial de corrosión, etc.) para identificar el alcance de la degradación, las causas probables y las zonas que requieren intervención.
  2. Definición de criterios de reparación: Determinación de la profundidad de saneo, de las zonas donde es necesario actuar, del tipo de mortero y de los sistemas de protección a emplear, en coordinación con la ingeniería o la dirección facultativa.
  3. Preparación del soporte: Picado y eliminación de hormigón degradado hasta alcanzar un soporte sano, limpieza y preparación de armaduras (eliminación de óxido, reposición de barras cuando es necesario) y tratamiento con productos pasivantes, así como limpieza y acondicionamiento del hormigón adyacente.
  4. Aplicación de morteros de reparación estructural y de regularización: Aplicación de morteros de reparación estructural para reconstruir secciones y recubrimientos, respetando espesores mínimos y máximos por capa, y de morteros de regularización o reparación fina cuando sea necesario para ajustar geometrías, aristas y superficies visibles.
  5. Curado y protección final: Curado adecuado de los morteros aplicados para garantizar el desarrollo de resistencias y, a continuación, aplicación de recubrimientos de protección frente a carbonatación, cloruros, humedad u otras acciones ambientales previstas.
  6. Verificación y documentación de la intervención: Comprobación visual y, si procede, mediciones puntuales de espesores, adherencia u otros parámetros, así como registro de materiales y zonas intervenidas, de modo que la propiedad y la ingeniería dispongan de una trazabilidad clara de la reparación realizada.
Sí, las intervenciones de reparación de hormigón armado pueden complementarse con otras actuaciones:

Nuestro trabajo en acción

Obras de reparación estructural realizadas por New Dry

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