Cortina impermeable mediante inyección de gel en muro de piedra desde el exterior
En esta intervención nos encontramos con un muro de sótano construido en piedra natural, una tipología muy habitual en edificaciones antiguas y que, con el paso del tiempo, comienza a presentar filtraciones procedentes del terreno. La propia naturaleza del muro —irregular, con juntas heterogéneas y pequeñas cavidades internas— facilita que el agua encuentre caminos y termine atravesando el espesor del paramento.
La actuación se planteó desde el exterior, actuando directamente sobre la zona en contacto con el terreno. Tras estudiar el comportamiento del muro y localizar las áreas más afectadas, se ejecutaron perforaciones estratégicamente distribuidas que permitieran trabajar en todo el espesor de la fábrica de piedra. A través de estos puntos se inyectó un gel de muy baja viscosidad, capaz de penetrar en juntas, microfisuras y huecos internos que no son visibles a simple vista.
El gel, al reaccionar, se expande y genera una barrera continua dentro del propio muro. No se trata simplemente de sellar un punto concreto, sino de crear una cortina impermeable que intercepta el agua antes de que alcance el interior del sótano. De este modo, el muro deja de comportarse como una vía de paso y recupera su función de cerramiento estanco.
El resultado es una solución eficaz y respetuosa con la construcción existente, especialmente adecuada para muros de piedra, donde la irregularidad interna exige materiales capaces de adaptarse y sellar de forma homogénea. Con esta intervención se restablece la estanqueidad del paramento y se protege la estructura frente a futuras entradas de agua, prolongando su durabilidad sin necesidad de actuaciones invasivas.
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